‘Nomadland’, un western intimista que triunfa en 2021

La película es un quiero y no puedo de mensaje anticapitalista con preciosos paisajes y una inconmensurable Frances McDormand

Estimado lector, odio comenzar así cuando escribo cualquier artículo. Pero en esta ocasión está más que justificado. Creo. Porque mientras tecleo esto escucho una playlist de Spotify con bandas sonoras del western y más para jugar a Bang!, un juego de mesa que, por cierto, no puedo dejar de recomendar.

¿Por qué decir que escucho a Ennio Morricone y otros clásicos para escribir sobre ‘Nomadland’? Porque la ganadora del Oscar, BAFTA y Globo de Oro a mejor película y mejor dirección es un western. Moderno, deprimente y que habla de encontrarse a uno mismo, sí. Pero un western al fin y al cabo.

Esta tesis no la lanzo, como es de esperar, sin apoyos. La primera vez que escuché que ‘Nomadland’ era un western pero en lugar de con caballos con caravanas, fue en La Cultureta de Onda Cero (mi programa cultural de cabecera), allá por el mes de abril. Me descolocó pero cuando pude ver la película en Disney+ entendí que, efectivamente, llevaban razón.

Frances McDormand, la fotografía y los paisajes apuntalan ‘Nomadland’.

La protagonista, Fern, encarnada por una inconmensurable (y oscarizable) Frances McDormand, pierde todo lo que tenía en su pueblo, su marido, la mina, todo; y emprende un viaje hacia el oeste para buscar mejores oportunidades. Si esta premisa no es de western, que baje Sergio Leone y lo vea.

Estamos ante una adaptación del ensayo periodístico de Jessica Bruder ‘País Nómada: Supervivientes del S.XXI‘. En él cuenta historias y aporta datos sobre los más perjudicados por la crisis de 2008 en EEUU. Algunos de ellos, de hecho, aparecen en el la película de Chloé Zhao.

Los personajes están ahí como pequeños flecos que van apareciendo en la vida de Fern. Caravanistas y nómadas con historias a cada cual más triste (y más estereotípica) que solo buscan disfrutar de la tierra y la naturaleza. ¿Por decisión propia o porque el sistema los devoró y los expulsó sin miramientos? No se sabe. No lo tienen claro ni ellos ni el propio guion.

El ritmo de ‘Nomadland’ puede parecer lento, pero es que la trama avanza a la misma velocidad que los personajes. Se detiene en lo que ellos se detienen. Acelera cuando ellos lo hacen. Y se construye a base de hallazgos, de paisajes y del peso actoral de McDormand (aprovecho para destacarla de nuevo). Narrativamente es complicado ver más allá del claro del bosque donde se encuentre la trama. Y eso la hace pausada, intimista. Aunque en ocasiones agote al espectador esa falta de proyección narrativa.

La fotografía y lo paisajístico cobran una especial relevancia. Lo que refuerza la hipótesis del «western intimista». El desierto, las montañas, las rocas… son un perfecto telón de fondo para este filme. La naturaleza y la conexión con ella y con uno mismo cobran tanta importancia como si de un personaje más se tratase. Y la fotografía tiene ese olor a desierto y arena tan propio de películas como ‘Centauros del desierto’. Por cierto, llamadme loco, pero a continuación añado una comparación entre fotogramas del final de este clásico del western y ‘Nomadland’. No me negaréis la comparativa…

Fotogramas de las secuencias finales de ‘Nomadland’ y ‘Centauros del desierto’. Fuente: BilbaoEnVivo.

A pesar de todas estas alabanzas, y sin desmentir que es una buena película, ‘Nomadland’ puede resultar pesada en ocasiones. Es un intento de crítica capitalista que se queda más, incluso, en un asumir la realidad sin demasiado reproche. Ya vendrá el tito Amazon a echarnos una mano. Si fue la triunfadora de los Oscar 2021 fue porque la competencia este año era floja como consecuencia de la crisis del sector en 2020.

Ver esta película es como leer un poema lírico de cincuenta estrofas lleno de matices y florituras maravillosas, aunque a veces repetitivas. Se puede hacer larga. Y todo para que al final, el mensaje no cale como debería haber calado. Quizá por ineficacia o quizá porque no era su intención. Quizá porque su intención era la misma que la de los propios nómadas: «disfrutar el camino».

Valoración Mr McGuffin:3sombreros

Lo mejor: Frances McDormand. A años luz de todo lo demás. Aunque el paisajismo que se disfruta durante la película también es otra maravilla. Y algunos planos son espectaculares.

Lo peor: peca de intentar ser más intimista de lo que en realidad es. De tener un mensaje que no tiene. De quedarse a medias en ciertos aspectos.

Recuerda que ‘Nomadland’ está disponible en Disney+.

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