‘Mad Max’: La apuesta de acción de HBO para este mes de julio

Por si la cosa vuelve a torcerse, no está de más repasar esta visionaria versión «refinada» de la lucha por el papel higiénico

Mad Max‘ no es simplemente una saga de acción sobre ruedas, sino que es una de las propuestas post-apocalípticas más conocidas y, a mi humilde parecer, acertadas. Lejos de servirse de escenarios urbanos derruidos que representen la destrucción de la civilización a través de huesos de hierro y cenizas, el mundo que encontramos en ‘Mad Max’ borra cualquier escenario previo: todo ha desaparecido. El desierto es un recurso fantástico que cumple a la perfección con este objetivo, pues ahí, más que desolación y muerte, simplemente jamás hubo vida.

El imaginario de esta tetralogía da un paso cualitativo tras su primera película, en la cual todavía somos testigos de cierto orden regido más allá de la ley del más fuerte; y es precisamente este contexto lo que posibilita el nacimiento del héroe Max, interpretado por Mel Gibson y, posteriormente, por Tom Hardy. Un grupo de policías australianos, sobrepasados por los actos vandálicos de una banda de moteros, comienzan a plantearse romper con lo que defiende su placa y empezar a actuar por la ley biológica más universal: cazar o ser cazado. Para no desvelar nada, me limitaré a confirmar la existencia del sospechado punto de inflexión que, como ya he dicho, da origen al verdadero protagonista; y, cómo no, a la saga.

Los supermercados de asfalto

El segundo protagonista, después de Max, es, sin lugar a dudas, el combustible: el remanente de la etapa anterior de la humanidad. Esto es un hecho curioso por diferentes motivos. El papel del petróleo es el único que no ha cambiado, pues su estatus de símbolo de poder no ha hecho sino aumentar. De hecho, ese incremento de protagonismo se debe a que es más codiciado aún que los recursos básicos para la supervivencia, dejando de ser un medio y convirtiéndose en el fin. La verdad, resulta paradójico que el único fin de ese fin sea precisamente gastarlo para poder conseguir más y seguir gastándolo en obtenerlo. ¡Menudo bucle! ¿Verdad?

Coches que persiguen a coches
Coches que persiguen a coches

Los vehículos y la ropa serían el tercer personaje principal. Este papel se ocupa del plano estético. Las carrocerías armadas, junto al cuero, las crestas y los pinchos tienen un éxito total. Las carrocerías agresivas y los gritos salvajes dan sentido al nuevo mundo. Todos estos elementos representan un retroceso en la cadena evolutiva. Ahora, de nuevo animales salvajes, asistimos en cada persecución a la cacería de una jauría que con ruido amedrenta a su presa. Pero bien sabemos que no solo en el súper de asfalto ir de compras puede ser una lucha por la supervivencia.

Entonces… ¿la veo?

Más allá del análisis filosófico de este universo creado por George Miller, la narrativa queda en un plano bastante pobre. Como películas enfocadas al público general, cumplen con su función de entretenimiento; pero sin sorpresas y una dinámica que no da mucho de sí.

Valoración de Mr. McGuffin: 3sombreros

Lo mejor: su identidad. Y que las distopías siempre son interesantes.

Lo peor: poco margen para la sorpresa.

Quien no sea un verdadero fan no echará en falta la ausencia del tercer título ‘Mad Max: más allá de la cúpula del trueno’. ¿No le gusta ni a HBO?

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