‘El instante más oscuro’ o cómo sobrevivir gracias a Gary Oldman

La película se sostiene gracias a un exquisito Gary Oldman. Su interpretación está a la altura del personaje que interpreta: Winston Churchill

‘El instante más oscuro’ (2017) ha aterrizado este mes de agosto en el catálogo de Netflix, tal como lo adelantábamos hace unos días aquí, en The McGuffin. Este filme de Joe Wright nos narra una pequeña porción de la vida de Winston Churchill (Gary Oldman), considerado por muchos el político más importante del siglo XX. La historia se desarrolla en mayo de 1940 y cuenta cómo Churchill es elegido Primer Ministro británico. Durante los 125 minutos que dura, veremos cómo lidió con cientos de escollos políticos para sacar adelante su política belicista en los inicios de la Segunda Guerra Mundial.

El desarrollo de la película es correcto y acertado, aunque no ágil. Son dos horas que se hacen dos horas. No querremos mirar el móvil pero tampoco se nos pasarán volando. Wright nos presenta un trabajo excelente en los tonos oscuros, en las sombras, en los contraluces. (Por favor, que alguien instale mejores lámparas en la Cámara de los Comunes, que se van a dejar la vista).

Winston Churchill (Gary Oldman) a punto de dar un discurso por radio para toda Gran Bretaña.

Sin embargo, poco más se le puede elogiar a la película. Obviando, claramente, el reconocimiento que tuvo Oldman dando vida a Churchill. Es un film cargado de epicidad forzada, incluso inverosímil. ¿Churchill entrando al metro de Londres y emocionándose tras hablar con cuatro ciudadanos de a pie y una niñita? Venga, por favor. Que no estamos ante una de Marvel. Y por si fuera poco, como el carácter del que fuera Primer Ministro británico era un pelín desagradable, nos venden una última escena epiquísima y forzadísima con la intención de que acabes la película y digas «oye, pues este tío mola». Alerta spoiler: no funciona.

A lo poco que nos documentemos sobre Churchill y Dunkerque (que aparece de refilón en la película), detectamos que la película peca de un notable exceso de palabrería politiquera. Son gente que habla muy bien discutiendo porque se caen muy mal. Básicamente. E intentando darse puñaladas traperas a la mínima oportunidad. Como si no supiéramos que era, y es, el pan de cada día del mundo de la política.

Lo mejor de la película, con mucha diferencia, es Gary Oldman. A pesar de estar escondido bajo una gruesa capa de látex y maquillaje, su interpretación es fantástica. Tanto que le granjeo Oscar, BAFTA y Globo de Oro a mejor actor (además de Oscar y BAFTA a mejor maquillaje). Oldman sustenta la película y la alza sobre sus hombros con gran profesionalidad y habilidad. Y su manera de ametrallar y apuntalar los discursos del propio Churchill es excelente. Solo patina en ocasiones en las que el guion no le acompaña lo más mínimo, como la ya mencionada escena en el metro de Londres.

Por lo demás, Gary Oldman nos hace sentir la presión, el agobio, la soledad y el acoso y derribo constantes que tuvo que sufrir Winston Churchill en aquellos años. La escena en la que habla con Roosevelt por teléfono es demoledora y demuestra la ya conocida capacidad actoral de Oldman. Además de los discursos y los momentos de enfado de Churchill. Sin duda, merece la pena ver ‘El instante más oscuro’ solo por verle a él.

Valoración de Mr. McGuffin: 3sombreros

Lo mejor: G-A-R-Y-O-L-D-M-A-N

Lo peor: La epicidad forzada, la falta de profundidad histórica… Pensar en lo que pudo haber sido esta película y no fue.

Puedes ver ‘El instante más oscuro’ en Netflix.

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