‘Acción Jacinto’: estreno de un thriller en Netflix

Policías y homofobia en la Polonia de los años 80

‘Acción Jacinto’ es el estreno que El Heavy trae para The McGuffin. El 13 de octubre fue el día que aparecía esta cinta polaca en el catálogo de Netflix.

El título de la película hace pensar que vas a asistir a un relato al estilo Pajares y Esteso: ¿Acción Jacinto? ¿Los 80’s? ¿jijí y jajá? ¿Un señor llamado Jacinto yendo al bingo o conduciendo un 600?

Luego lees que la película va de ‘mariquitas’ y podrías pensar: sigue siendo de Pajares y Esteso.

Pero de eso nada. Si en ‘Todos hablan de Jamie’ se cuenta la historia de la evolución hacia la libertad dragqueeniana de un adolescente inglés, en esta película nos topamos con la homofobia más cruda. Una represión brutal de seres humanos marcados para ser el blanco de la violencia policial sólo por su orientación sexual.

Lo que cuenta

Un joven policía, hijo de policía y novio de una funcionaria de policía con la que está haciendo planes de boda, no se queda muy contento con el cierre de un caso. El caso en cuestión es el asesinato de un gay adinerado en mitad de un parque. Así arranca ‘Acción Jacinto’.

En su investigación paralela, al margen de sus superiores, hará una inmersión en la clandestinidad homosexual con el objeto de aclarar qué ha sucedido.

El thriller

Con buen thriller, y este lo es, desde el principio quieres saber qué ha pasado, quién es el malo, quién es el bueno y, sobre todo, qué es lo siguiente que va a pasar. Nuestro prota, Robert (Tomasz Ziętek), hará todo este viaje casi en solitario, encontrando algunos aliados pero, sobre todo, muchos enemigos. Su sufrimiento, dudas y situaciones límite serán las nuestras y le acompañaremos casi hasta el final.

El prota pasando fatiguitas en una decadente Polonia

Los jacintos

Al parecer, en Polonia, a los ‘maricas’ se les llama ‘jacintos’ y de ahí el nombre, ‘Acción Jacinto’, no sólo de la peli, sino de una operación policial o parapolicial que, entre los años 1985 y 1987, se dedicó a ‘fichar’ y hostigar a personas gays. Uno de los motivos para hacer aquello era reunir información que pudiera usarse como chantaje llegado un momento dado.  

La banda sonora

La banda sonora, propia de un thriller, añadiendo tensión a las secuencias de búsqueda, suspense, intriga, recuerda a la memorable música de ‘Stranger Things’, tirando de sintetizador ochentero a tope. Crea una atmósfera envolvente que tanto agradece este género y que en tantas películas se convierte en protagonista por mala. Aquí está muy bien.

El retrato de una época

Retratar una época de abuso homófobo, nada más y nada menos que a finales de los 80 nos invita a reflexionar sobre lo cerca que tenemos y seguimos teniendo esta repulsiva conducta. Sólo por eso merece la pena acompañar a sus personajes durante su historia. Yo mismo he incluido los términos ‘mariquitas’ y ‘maricas’ para ver si os han causado indignación al leerlos o si habéis normalizado su existencia en este post.

(dejo aquí un momento para esa reflexión…)

El final

La escenografía y la fotografía del film es extraordinaria y esto hace, junto con la interpretación de los actores, que estemos ante una gran película polaca.

Sólo cambiaría en el montaje las dos escenas finales. Intercambiaría la resolución de las dos tramas. Para mí, la trama principal es una y parece ser que para el director es otra.

¡Ah! El doblaje es en español latino. Así que si la quieres ver así estás como viendo ‘Narcos: México’ ¡no más! Por ello es 100% recomendable verla en versión original con subtítulos. ¡Yi simpri lis vii in virsin iriginil! Muy bien. Pues para el que no, que ésta sea sí.

Valoración de Mr. McGuffin: 4sombreros

Lo mejor: la mirada de Tomasz Ziętek.

Lo peor: en el fondo es la historia de siempre.

No me dormí y eso que era la hora de la siesta.

Está disponible en Netflix. Aunque ya sabéis que con estas plataformas pasa como con la ropa del H&M, en dos semanas lo mismo te la quitan.

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