‘The Nest’, el esperado retorno de Sean Durkin

Tras casi diez años desde que se estrenase ‘Martha Marcy May Marlene’, Sean Durkin presenta en sociedad ‘The Nest’ apoyándose en un excepcional reparto

Cuando nos sentamos delante de un televisor a ver ‘The Nest’, estamos dedicando 107 minutos a un filme que sin ser de terror es capaz de mantener esa tensión previa al susto que tienen casi todas las películas del género.

Carrie Coon y Jude Law en una de las mejores escenas de la película, debido a su nivel actoral.

La historia narra la vida de Rory, un ambicioso empresario y un mentiroso compulsivo (Jude Law), y su mujer (Carrie Coon), que se desplazan desde Nueva York a Reino Unido para que él haga fortuna -o esa es la intención-. Hacen las maletas y se mudan a una enorme y antigua casa junto a sus hijos (Oona Roche y Charlie Shotwell) y al caballo de ella.

La primera parte de la película transcurre sin demasiados altibajos e incluso con un ritmo y una cadencia bastante previsibles. Sin embargo, la tensión -tanto ambiental como en los propios personajes- se empieza a palpar cuando Durkin nos hace el recorrido por el nuevo hogar de la familia: casi victoriano, con techos y suelos de madera, con opulento mobiliario… Todos los ingredientes para que la película pueda derivar en una más de esas de familias que se mudan a casas encantadas y las cosas van yendo de mal en peor.

La brillantez de Durkin es precisamente esa, mantener la evolución y hasta la tensión propias del género de terror pero sin fantasmas ni poltergeists ni niños poseídos. Sentimos que las cosas no van exactamente bien (si fueran bien no habría conflicto y no habría película, pero ya me entendéis) y que pueden explotar en cualquier momento. El afán por disimular las contradicciones y por dejar que todo siga «a ver si se soluciona» contrastan, de manera simbólica, con los relinchos de un caballo que, atrapado y nervioso, acaba muriendo.

Aunque sobre el papel pensar en Jude Law nos puede hacer asumir que el nivel actoral estará a buen recaudo, lo de Carrie Coon es verdaderamente soberbio. Encarna un personaje que podría ser fácilmente asignable a Cate Blanchet o Kate Winslet, sin embargo, se desenvuelve tan bien y lo dota de tanto cinismo, sufrimiento interno y desesperación que en ningún momento las echamos en falta ni sentimos que ellas pudieran haberlo hecho mejor.

Una Carrie Coon está excepcional en ‘The Nest’, con un nivel actoral solo al alcance de muy pocos.

Los puntos más flojos de ‘The Nest’ son los dos críos. No por culpa de los actores, que están bien, sino porque el guion y el desarrollo de la trama los descuida en pos de centrarse en los personajes de los padres. La fiesta que finalmente organiza la hija (Oona Roche) solo sirve para aumentar la tensión de manera artificial y artificiosa -poner en escena mucha gente, mucho ruido…- en contraposición con el desarrollo de trama que viven sus padres. Y el niño, bueno, está por ahí y a veces tiene intervenciones acertadas, pero tampoco nada destacable.

Es cierto que el filme cuenta con algunos alardes técnicos y visuales deliciosos y muy bien empastados con la historia y con el desarrollo de los arcos de personajes. Y una fotografía excepcional a cargo de Mátyás Erdély. No hay en todo el filme apenas decisiones de dirección que chirríen y todo ayuda a reforzar y a apuntalar una película que hace que Sean Durkin vuelva prácticamente a la altura de lo que nos tenía acostumbrados.

Valoración de MrMcGuffin: 3sombreros

Lo mejor: Carrie Coon, todo el rato, Carrie Coon.

Lo peor: los niños. Y también en la película.

Recuerda que puedes ver ‘The Nest’ en Amazon Prime.

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