Descarrilados

Descarrilados

‘Descarrilados’ o el placer de verse retratado

‘Descarrilados’ es una buena muestra de cómo deseamos que nos vean los demás y de vernos a nosotros mismos

Hay películas que, tal y como la mayoría de sucesos diarios, pasan totalmente inadvertidas; y ‘Descarrilados’ entra dentro de ese saco. Esta película podría compararse con esperar al metro, calentar un vaso o lavarse los dientes, pero estas rutinas, al menos, nos absorben. Por ello, ahora que he terminado de verla, puedo volver a pensar de nuevo y escribir un poco.

AMIGOS FELICES
AMIGOS FELICES PORTANDO A UN MUERTO

No hay mucho que comentar de esta comedia. La trama de la película es muy simple: unos adultos se van de interrail cargando con las cenizas de un muerto. El motivo: recibir una herencia. Aquí no vamos a encontrar una reflexión sobre la amistad –rasgo característico de este género–. Tampoco hay un humor astuto o retorcido. Es todo bastante simple. Sin embargo, hay un logro que nos valdrá de hilo para esta reseña: servir como ejemplo de imagen.

Dado el contexto en el que se desarrolla, es tremendamente fácil anticipar los eventos: fiestas, drogas, pérdida de transportes y situaciones absurdas. Pero es justamente este marco lo que, a mi parecer, permite dar forma a una imagen: la imagen de cómo somos. Esta película podría llevar como subtítulo «cómo ser un buen español». Sí, los estereotipos existen, y además nos encanta reconocerlos cuando los vemos; tal y como adoramos descubrirnos en retratos ajenos.

CORRIENDO TRAS LA VIDA

En ‘Descarrilados’ podemos encontrar algunas características principales que nos definen: fiesteros, sin vergüenzas o impuntuales. Aunque, en realidad, todo parte de un rasgo fundamental: querer pasarlo bien. Es evidente que esto es algo que desea cualquier persona del mundo, pero en nuestro caso se ve elevado a la máxima potencia. Para justificarlo, matizaré lo siguiente: un español hará lo que sea por evadir el sufrimiento, aunque ello suponga atentar contra su imagen e integridad. Esto, lejos de ser un defecto, es una gran virtud. Y así es como deseamos ser reconocidos.

Conclusión

Creo que no haber destacado ningún momento concreto dice bastante del nivel de la película. Es la típica que vería un grupo de chavales al volver de fiesta, cuando te da igual todo. O, quizás, antes de irse de interrail, alimentando así su fantasía y cogiendo ideas. Chistes fáciles y escenas previsibles durante 98 minutos. Aunque, he de admitir, alguna vez te ríes.

Valoración de Mr. McGuffin: 2sombreros

Lo mejor: todo el mundo quiere a los actores.

Lo peor: la película.

Puedes ver ‘Descarrilados’ en Amazon Prime.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.