lupin2

‘Lupin’: el caballero ladrón que nos arrebató el corazón

Assane Diop vuelve a la carga en la segunda parte de esta serie que ha captado nuestra atención casi sin pestañear. Un ladrón de guante blanco que acaba convirtiéndose en el hilo conductor de una historia realmente entretenida

No era sencillo recoger el testigo de una primera temporada en la que la emoción estaba a flor de piel con el personaje de Assane Diop (interpretado por Omar Sy). Después de un arranque un tanto insípido, en lo que se refiere a la segunda temporada, lo cierto es que la trama va cautivando con el desarrollo de la historia. Un total de cinco episodios (al igual que en la primera parte) que permiten conectar directamente con el trasfondo de la misión de ‘Lupin’. Una serie entretenida, sin demasiadas florituras, pero capaz de mantener la tensión (con matices) hasta el último instante.

Bajo la humilde opinión de estos redactores, es evidente que resulta mucho más interesante la vida de caballero ladrón de Assane que su vida cotidiana. Su familia, especialmente su hijo Raoul (Etan Simon), sirve como fuente de inspiración a la hora de acometer sus fechorías. Eso sí, es indudable que logra crear ese vínculo tan especial y necesario con el espectador para que desee su éxito tanto personal como profesional. Y más aún en comparación con el villano por antonomasia del bueno de Diop: Hubert Pellegrini (encarnado por Hervé Pierre).

Uno de esos personajes a los que odias desde el minuto 1. Y no tiene pinta de que la cosa vaya a cambiar.

Como era de esperar, la confrontación entre Assane y Pellegrini dota de sentido e interés al argumento. Que consigue ir creciendo en importancia con el transcurso de los capítulos. Para gustos los colores, pero considero que esta serie (en su segunda entrega) va de menos a más para cerrar con un interesante colofón. Los giros de la historia no son para nada bruscos, aunque conviene matizar que hay algún ligero sobresalto. Y puede que se produzca un cambio de rumbo un tanto inesperado (desvelado en el último episodio). Especialmente para los que no poseemos las dotes detectivescas de Sherlock Holmes (Herlock Sholmes para Arsène Lupin).

Sin ser una obra maestra, ‘Lupin’ tiene la capacidad de seducir y atraer al público con su talento innato para llevar a cabo sus artimañas. Un maestro del engaño. Un genio en el arte de su discutible profesión. Un caballero ladrón que arrebata algo más que el corazón de sus espectadores. Raoul le da sentido a todo (puede que con alguna excepción) lo que realiza su padre, un Assane que sigue movido por su sed de venganza. ¿La razón? Que se haga justicia (a su manera) por los crueles y despiadados actos que Pellegrini cometió contra su padre Babakar (Fargass Assandé).

Tampoco puede pasar desapercibida la evolución, al menos en cuanto a su incidencia en la trama, de los personajes que ejercen un rol más secundario. En concreto, vamos a centrarnos en Youssef Guedira (Soufiane Guerrab). El intrépido agente de policía que va esbozando su teoría (desde la primera temporada) acerca de la estrecha conexión de los delitos de Assane Diop con Arsène Lupin. Pese a ser menospreciado por sus compañeros en la comisaría, quienes apenas dan credibilidad a su punto de vista, continúa trabajando sin cesar con la finalidad de argumentar su reflexión. Una cuestión que, poco a poco, va cobrando cada vez más lógica, montando un dispositivo cuyo propósito es sencillo: estrechar el cerco sobre Assane y arrestar al ladrón.

Guedira se gana el respeto y la confianza de Diop con la sucesión de los acontecimientos, siendo una figura clave para garantizar el bienestar de Raoul. Y qué decir de Benjamin Ferel (Antoine Gouy), el inseparable amigo de la infancia de un Assane que encuentra en él a un auténtico ángel de la guarda. Un socio, un confidente y un leal ayudante que acompañará a Arsène Lupin en sus diferentes aventuras. De hecho, se convierte en uno de los pilares de su existencia, al igual que las dos mujeres de su vida: Claire (Ludivine Sagnier) y Juliette Pellegrini (Clotilde Hesme). En definitiva, diversión y emoción a raudales para todos los públicos, aunque los más puristas, como viene siendo costumbre, no quedarán satisfechos por completo.

La dupla criminal pero también más achuchable de la serie

Valoración de Mr. McGuffin: 3sombreros (bueno, merece el 3’5).

Lo mejor: el talento de Assane Diop para encandilar al público gracias a la naturaleza intrépida y desvergonzada de Arsène Lupin.

Lo peor: puede que alguna situación específica de la trama resulte un tanto forzada.

Si tienes tantas ganas como nosotros de verla, entra en Netflix.

Artículo escrito en colaboración con Pedro Parra Gómez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.