‘West Side Story’ o cómo hacer un clásico de otro clásico.

‘West Side Story’: peliculón de luz y de color de Spielberg en Disney+

‘West Side Story’ es el segundo musical que aborda El Heavy para The McGuffin. El primero fue ‘Todos hablan de Jamie’ y esta vez le toca el turno al clásico de Hollywood y de Broadway, el nuevo peliculón de Spielberg en Disney+.

Lo que cuenta

No es hacer mucho spoiler, creo, decir que ‘West Side Story’ se basa en el ‘Romeo y Julieta’ de Shakespeare, que a su vez bebía de otras fuentes y que representa el amor imposible, el amor prohibido, el star-crossed lovers. Ahora sí, ¿verdad? Metemos el terminito anglosajón y ya esto parece otra cosa.

En el Romeo y Julieta del autor inglés teníamos a dos familias rivales cuyo único vínculo positivo iba a ser el amor entre sus criaturas. Y ya se iban a encargar estos linajes de que aquello no cuajara. Un poco como cuando una cadena estrena una serie, la peta de anuncios y a la semana siguiente la cambia de día: no cuaja. No cuaja o se va a Netflix y lo revienta (Álex Pina en modo Thug Life). 

En este West Side Story tenemos dos bandas rivales en el Nueva York de los 50’s, una latina(los Sharks) y otra blanca de origen polaco (los Jets, que yo sepa, ‘jets no extender’) que pugnan por un territorio que dentro de poco no será de ninguna de las dos. Porque la gentrificación aparece en este relato como amenaza y clima estresante para todos sus habitantes y desencadenante y catalizador de comportamientos violentos y racistas.

Spielberg

Steven Spielberg cuenta que ha hecho una versión a partir del musical teatral, que no ha hecho un remake de la peli de Robert Wise(1961). Sin embargo, al ver el film, uno rápidamente se retrotrae al cine de los 60’s: la fotografía(del habitual spielbergiano Janusz Kaminski), la caracterización de los personajes, los escenarios, difícilmente podrían no hacerlo. Más allá de esto, el señor que nos hizo gritar saliendo del mar, llorar por un abrigo rojo y disfrutar cavando en el desierto, nos presenta con este ‘West Side Story’ lo que comúnmente se denomina PELICULÓN. Estamos un poco hartitos de los algoritmos, las decisiones y las exigencias formales de algunas plataformas. Hartitos de que se pueda contar una historia con un móvil, muy cansados de que tener 2 millones de seguidores en TikTok es marchamo de algo en el audiovisual. Y llega el rey Midas y dice: mirad, os voy a enseñar qué es hacer una película, qué es esto del puto cine, qué es un plano secuencia memorable, qué es la luz, los encuadres, los movimientos de cámara imposibles. En definitiva: qué es una obra de arte.

Rita Moreno

Rita Moreno, que en la versión de 1961 hizo el papel de Anita, aparece aquí como Valentina (obviamente Anita tiene que bailar mucho y Rita tiene la cadera nonagenaria ya justita para sustos). También aparece como productora ejecutiva en los créditos. Parece ser que Spielberg le ofreció estar en la película y ella le advirtió que ‘no hacía cameos’. Pero el bueno de Steven le dijo que no, que había escrito un personaje expresamente para ella. ¡Qué majo!

Rita Moreno contándole a Ansel Elgort (Tony) de qué va la película.

La intolerancia

Más allá de la maravilla de objeto cinematográfico, la historia de ‘West Side Story’, su razón de ser, sigue vigente hoy en día. Un canto contra la intolerancia con el otro, con el de fuera, la garrulez de creerte con más derechos sólo por haber nacido en la misma calle donde vives. De eso va ‘West Side’ por encima de la historia de amor. Porque el amor de este musical tiene exceso de dulce y a eso, un heavy, sí es algo intolerante.

En una vuelta de tuerca más a favor de la tolerancia entre hispanos y americanos blanquitos, Spielberg decidió no subtitular los diálogos que se intercambian en español. Esto mola mucho, aunque para nosotros es un pequeño caos al verla en V.O.S., porque los protas no paran de cambiar del inglés al castellano en cero coma (‘mola’ y ‘cero coma’ son el ‘en plan…rollo…’ de los 90’s).

La música

El libreto, dirigido por Gustavo Dudamel, parece ser que respeta bastante el original de Leonard Bernstein y el recientemente fallecido letrista de esta obra, Stephen Sondheim. Es uno de esos musicales donde cada número sirve para contar una cosa. Vaya, que no es como cuando Elvis o Manolo se paraban a cantar en mitad de sus mediocres pelis, ni ‘Carro’ ni ‘BeBopALula’, que no. ‘Tonight’, ‘María’ o ‘América’ van apareciendo, contándonos la historia del ‘West Side’ y desplegando espectaculares coreografías a su paso.  

El final

Si conocemos la historia, el final es lo de menos. Si no, quédense, que está bonito. Como buen peliculón que es, cuando acaba la historia que estaba contando, termina y aparecen los créditos. No hace falta un epílogo de veinte minutos mirando al mar, cargando las maletas en un coche o recogiendo cajas que se ve que están vacías. La historia ha finalizado: The End.

Valoración de Mr. McGuffin5sombreros

Lo mejor: el amor por el cine que desprende.

Lo peor: que es un musical un poco cursi. Alguna canción te mece un poco y si estás pelín cansado te puedes quedar muñeco en el sofá. Pero no es peli de dormirse.

¡Ah! Tiene muchas nominaciones a los Oscar. A destacar Ariana DeBose, que está extraordinaria en el papel de Anita, por el que ya se lo llevó Rita Moreno en los sesenta.

Está disponible, como hemos comentado ya, en Disney+. Hay que verla y luego tararear ‘Tonight, tonight’ mientras vacías el lavavajillas.

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