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‘Taylor Tomlinson: Look At You’. Comedia oscura en Netflix

La cómica californiana, Taylor Tomlinson, se lo hace mirar muy bien con un monólogo sobre terapia, parejas y madres muertas.

Taylor Tomlinson acaba de estrenar su segundo especial de comedia en Netflix. El anterior, ‘Quarter-Life Crisis’ (2020) iba sobre sí misma y sus movidas personales y este no iba a ser menos. ‘Look At You’ sigue en esta línea y el cómico Heavy se lo ha visto para escribir su particular reseña en The McGuffin.

Lo que cuenta Taylor Tomlinson

El especial de Taylor Tomlinson: ‘Look At You’ se centra en la experiencia de Taylor con los terapeutas. Excusa que utiliza magistralmente para hacer un recorrido por sus traumas, sus evoluciones personales y su historia más dura. Es decir: hace terapia hablando de hacer terapia. Cosa que a los cómicos nos viene muy bien. Nos pagan por actuar, luego nosotros pagamos a nuestro psicólogo y nuestro psicólogo luego se gasta la pasta en ir a ver a Goyo Jiménez. Luego te encuentras a Goyo Jiménez y le intentas explicar esto pero no puedes, porque no te deja hablar.

Stand Up Comedy

En América, la de arriba, la que habla inglés y cada vez más español, dicen que se inventó esto del Stand Up Comedy, lo que en España aterrizó como ‘Monólogos’ y que se ha convertido desde los 2000 en todo un fenómeno cultural y de ocio: los ciudadanos van a ver ‘monólogos’ como el que antes iba a ver zarzuela, vodevil o sainetes, es decir, borrachos. Pero eso es otro asunto.

Viendo el show de Taylor Tomlinson nos encontramos con la más pura tradición de la comedia en vivo estadounidense, heredera de los predicadores, de los vendedores ambulantes de crecepelo y de las ‘charlas TED’ que daba Mark Twain a finales del siglo XIX. Así, Taylor nos propone un monólogo con momentos aleccionadores y con interpelaciones que tanto gustan a los yankis.

En algunas ocasiones pregunta al público:

—¿Alguien más va a terapia? —Y la peña jalea a modo de respuesta.

—¿Alguien más se mete diazepam? —vuelve a interpelar.

En España hemos vuelto (quizá nunca nos fuimos) al ‘¿Sois pareja?’. Pero no pasa anda, somos todos buenísimos.

La mujer que es

El punto de vista es el de una mujer americana blanca y heterosexual. Un punto de vista que no está remarcado, si no que lo que está fluyendo, por encima de todo, es el punto de vista de una comediante que habla de sus relaciones sexuales, sus ex y su bipolaridad.

También habla de su educación, de la religión (en la que fue educada) y de su relación con el padre. Y todo eso porque es lo que conforma lo que ahora es. Así, Taylor nos presenta a la mujer que fue y a la mujer que es. Y en ese ir y venir vemos mucha verdad y mucho dolor pero, sobre todo, mucho humor.  

El humor negro

El humor negro que destila Taylor (nunca mejor dicho lo de ‘destila’), es muy fino y muy directo a la vez. Es capaz de hacer alusiones especialmente tétricas con la naturalidad con la que un mago copiaría un chiste que ha visto en un Open Mic. Y eso es un valor artístico inigualable (lo de Taylor, lo otro es repugnante, claro).

En un momento dado dice que va a hablar de su madre muerta (su madre falleció cuando era niña, cuenta). Para ello se sienta en el taburete. Este tipo de pausas dramáticas son muy necesarias y están muy bien integradas. Le estás diciendo al público, no solo de palabra, sino con toda la puesta en escena, que vamos a abrir un melón, un paréntesis, un abróchense los cinturones.

El disclaimer no deja lugar a dudas: ‘Todavía quedan otros seis minutos de chistes de mamá muerta’. Para luego acompañarlo con: ‘No será mucho. Está bien rodeada. Tengo a mi mamá descansando en paz entre chistes de pollas y referencias de cultura popular’. ¡Mis respetos!

Taylor Tomlinson
Taylor Tomlinson: la que avisa no es traidora.

La producción

La producción del especial es sobria pero impecable. Se grabó en el mítico teatro The Wilbur, de Boston. Digo mítico porque me he informado y allí han grabado Joe Rogan, Jim Gaffigan, David Cross o el recientemente fallecido Norm Macdonald. Todo pollitasviejas, bueno, una muerta: Norm forgive me.

Tiene lo justo para el desarrollo de la disciplina del Stand Up: un micro, con su pie, un taburete y una botella de agua. Bueno, y gente que quiera aplaudir, alguno que grite a destiempo y una iluminación que acompaña al comediante. Muy bien iluminado y fotografiado, todo hay que decirlo.

En resumen

Es un especial de Stand Up Comedy que merece la pena ver. No te lleva a la carcajada, será por tener que leer tanto subtítulo, porque uno pilla lo justo a voz en grito, y porque las líneas son interesantes y bien construidas pero quizá no tenga todo el punch que uno necesita (o es defecto de cómico-espectador, no sé). Pero la propuesta es más que interesante y las reflexiones son muy divertidas.

Valoración de Mr. McGuffin4sombreros

Lo mejor: todo el manejo de la bipolaridad.

Lo peor: si fuera Atrápalo diría que los asientos, que son muy incómodos. Porque lo pasé muy bien con Taylor Tomlinson.

No te duermes a no ser que andes falto de sueño. Dura una hora. Un respeto.

Lo podéis ver en Netflix, no confundir ‘Look At You’ con ‘Don’t Look Up’ o con ‘The Closer’, que es un tostonako de Dave Chapelle.

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